dimecres, 25 de desembre de 2013

Renacimiento



Hoy he vuelto a renacer. Invocando el poder del Sol recién surgido de las profundidades, he vuelto. Vuelvo porque es mi misión, el Destino así lo dicta, así lo quieren los dioses, que hoy en las calmas de mi lecho me han bajado a las profundidades heladas para luego alzarme en vuelo hacia el horizonte de la realidad. Y así, renacido y con las energías renovadas, quiero enviar un mensaje al mundo, dirigido a todos aquellos a los que he amado, amo y amaré. Dedicado a todos aquellos que me hacen feliz y a todos aquellos que me lo han puesto difícil en la vida, pues gracias a ellos soy más fuerte.

En el oscuro abismo he descubierto que la tristeza no es otra cosa que la creencia de que tus miedos se han realizado. Ver como una parte que considerabas tuya se ha escindido o que algo que creías vital no lo es tanto es el espejismo que nos impide ver que, realmente, nada se ha separado y que no existe nada vital. Lo único que necesitas para la vida eres tú mismo, la integración de los polos, ver que todo es en realidad una misma cosa igual en esencia. Por lo que la felicidad reside en asumir y poner en armonía todas las partes discordantes, la lucha interna que se discute en nosotros de lo que "debería ser" y de lo que es verdaderamente. Y para esa paz sólo hace una falta llave que nos haga escapar de la peor de todas las cárceles: nosotros mismos.

Y la llave, no voy a engañar a nadie, no la tengo. Pero la he visto, sé que forma tiene y me he dispuesto a construirme una que me permite ser libre. Libre de la angustia y la tristeza que ha castigado mi mirada tantos años, fruto de frustraciones y culpas autoimpuestas sin motivo ni razón; libre de las cargas que a mi no me pertocan; libre de deberes y obligaciones que a mi no me tocan. Simplemente, libre de decidir cual es mi camino y que el Destino diga el resto. 

Así que, con herramientas en mano y con la ilusión en la otra, me dispongo a crear la llave. Su forma es bien sencilla: tiene un pensamiento recto y positivo que sirve de columna vertebral, unas muecas creadas a partir de la gratitud y el amor, moldeadas cuidadosamente y extremadamente delicadas, sirven para encajar a la perfección en el interior de uno mismo y aliviar cualquier carga y liberar cualquier preso de nuestra mente. Por último, un hermoso mango dorado de Voluntad, en el que puede verse la aleación de mente y sentimientos, ambos dirigidos a un mismo propósito, ser.

Puede parecer una tarea difícil, pero nada más lejos de la verdad. Estoy seguro que con el horizonte claro y la sonrisa en la boca el resto de cosas irán surgiendo solas. Así que en el taller de mi mismo, con los materiales que el almacén de mi alma me dispone, me propongo crear esa llave y obrar la magia. La magia que me permita ser feliz con quien quiero ser feliz, contigo. La magia que me permita dar grandeza a quien se la quiero dar, a vosotros. La magia que permita que haya gente que mire al cielo y diga: "yo quiero ser como él". Es decir, yo mismo.

Felices y paganas fiestas.

dissabte, 21 de desembre de 2013

Aprovecha el viaje. Campaña Ambiental Pagana 2014



Desde Ungüento de Brujas y como coordinador regional de PFI España, me gustaría compartir con todos vosotros la iniciativa impulsada desde PFI Catalunya para este año nuevo civil que se aproxima. La campaña se titula "Aprovecha el viaje" y su objetivo es fomentar el cuidado del medio ambiente a través de acciones individuales y grupales. Para ello se van a llevar a cabo una serie de actividades y proyectos en los que espero que todos aquellos preocupados por nuestros espacios naturales participen.

A continuación expongo los detalles y la descripción de la campaña, así como el enlace a la página de  facebook en la que podréis ver su desarrollo.


“APROVECHA EL VIAJE”, es una campaña pagana destinada a fomentar el cuidado del medio ambiente a través de acciones sencillas, tanto individuales como grupales. Además de cuidar de nuestros entornos naturales, y dar a conocer su importancia ecológica y cultural para ayudar a la comunidad a tomar conciencia de la necesidad de su conservación, con esta campaña queremos favorecer el contacto entre diferentes grupos paganos aprovechando un ámbito de interés común entre tradiciones. La campaña, abierta a la participación de individuos y grupos externos a PFI, se articulará desde internet a nivel nacional e internacional, y estará vinculada con acciones presenciales a nivel local.

1. ACCIONES EN INTERNET
1.a SORTEO FOTOGRAFÍAS- Entre todos aquellos que hayan seguido la campaña y nos hayan enviado una foto de la basura que han recogido (o del antes y después del lugar en el que se realiza la limpieza) se realizará el sorteo de un vale de 25 euros para compras online. No se trata de ver quién recoge más basura, sino de ver cuántas personas se animan a unirse a la propuesta. A nivel nacional, además, se sortearán dos entradas para la Conferencia Nacional PFI.
1.b GENERACIÓN DE CONTENIDOS – Como parte de esta campaña se elaborará una serie de dosieres temáticos sobre el Medio Ambiente: “Importancia de la naturaleza en nuestra vida”, “Leyendas y cuentos de los bosques”, “Cosas fáciles que podemos hacer para cuidar del medio ambiente”, “Fauna y flora míticas”. Estos dosieres serán públicos y gratuitos, con licencia copyleft.

2. ACCIONES PRESENCIALES

Estas son las acciones presenciales que hemos pensado para Barcelona y cercanías, entendiendo que son propuestas que se pueden llevar a cabo en otras zonas, dentro y fuera de PFI.

2.a SALIDAS A LA NATURALEZA- En la zona de Catalunya realizaremos al menos dos salidas a la montaña, combinadas con alguna actividad tipo taller o excursión informativa, y llevaremos a cabo la propuesta principal de la campaña: aprovechar el viaje y echar una mano al bosque liberándolo de la basura.

2.b GINCANA 2014 – Adaptaremos la experiencia del año pasado en Barcelona, para incluir además de dioses y diosas, fauna y flora mágicas/míticas.

2.c MERCADO de 2ª MANO, ARTESANÍA RECICLAJE – Si la infraestructura lo permite, nos gustaría organizar un mercado de segunda mano, abierto al público general, en el que los participantes pudieran traer objetos que ya no usan y venderlos o cambiarlos por otros, o bien productos de artesanía del reciclaje. La actividad ocuparía una mañana, o una mañana y una tarde y añadiríamos una o dos charlas sobre “paganismo y cuidado del medio ambiente”.

3. PRESENTACIÓN DE RESULTADOS Los resultados de la campaña se presentarán en la Conferencia Nacional de PFI que se realizará en Barcelona, a finales de 2014. Haremos un resumen de las actividades llevadas a cabo y analizaremos la acogida que ha tenido la propuesta. Se dará un reconocimiento a todos los grupos externos a PFI que se hayan sumado a la campaña, y se realizará el sorteo del vale para los individuos que hayan participado con sus fotografías. Presentaremos también el dosier final de campaña con nuestro contenido y las colaboraciones que hayamos recibido a lo largo de la campaña.

4. CÓMO PARTICIPAR EN ESTA CAMPAÑA 

4.a PARTICIPACIÓN INDIVIDUAL – Compartiendo nuestra imagen y participando en las actividades propuestas por PFI o por alguno de los grupos colaboradores. Si sales al campo, haces una recogida de basura y nos envías una foto, puedes participar en el sorteo de final de campaña. También puedes colaborar enviándonos un artículo o texto literario, o material gráfico (ilustraciones, fotografías), acerca de temas afines a la campaña: Cuidado del Medio Ambiente, Paganismo y Ecología, Fauna y Flora Míticas, Naturaleza en la Ciudad, etc. En todo momento se respetará tu nombre como autor. Estos contenidos serán distribuidos de manera gratuita y con licencia copyleft.

4.b PARTICIPACIÓN DESDE OTRO GRUPOS – Invitamos explícitamente a otros grupos a sumarse a esta campaña, ya sea participando en las actividades que hemos propuesto -especialmente en la gincana y en el mercado-; como programando actividades propias de vuestros grupos (talleres, rituales, charlas, salidas, etc.) que puedan relacionarse con la campaña, a las que daremos la máxima difusión posible, y una mención explícita al grupo en la presentación de resultados y el dosier final de Campaña. Sentiros libres de organizar la actividad a vuestro gusto y según vuestras habilidades e intereses, lo único que os pedimos es el vínculo a la Imagen y las páginas de la Campaña, para que los interesados puedan conocer el resto de la programación y los materiales que ponemos a su disposición.

También podéis colaborar enviándonos un artículo o texto literario, o material gráfico (ilustraciones, fotografía), acerca de temas afines a la campaña: Cuidado del Medio Ambiente, Paganismo y Ecología, Fauna y Flora Míticas, Naturaleza en la Ciudad, etc. En todo momento se respetará el nombre del autor y el grupo. Estos contenidos serán distribuidos de manera gratuita y con licencia copyleft.

5. CONTACTO 
Si tenéis dudas, sugerencias o comentarios podéis escribirnos a: Catalunya@paganfederation.org o a través del Facebook de la Campaña: https://www.facebook.com/aprovechaelviaje


Espero de corazón que esta iniciativa sirva para demostrar que los paganos podemos ser un ejemplo para la sociedad. ¡Os espero en los bosques!

dilluns, 16 de desembre de 2013

Mi jardín y mi invierno



El Sol ha muerto y se acerca el día más oscuro de todo el año. El frío corta la piel y paraliza los sentidos. Las hojas secas que aún adornan el suelo de nuestras ciudades se cubren de hielo por las mañanas, dejando tras de sí un paisaje blanquecino que anuncia muerte y descanso. Las personas se apresuran en la calle para no enfermarse con el helor; los niños se resisten a desaprovechar los pocos momentos de tímida claridad de la tarde; los ancianos se recogen los primeros, como si un miedo primordial les abrazara por ser más débiles. Y en el preludio del invierno que se avecina, hago recuento de todo aquello que me llevo a la estación más fría, hago una lista mental de todo aquello que debo dejar en esta oscuridad y preparo las macetitas de todas aquellas plantas que quiero ver crecer.

Empiezo a quitar las malas hierbas con la pala de mi conciencia. Para mi sorpresa, descubro que mi jardín interior es precioso y que lo que hay no lo puede haber hecho un cualquiera. Aún así, veo hermosas plantas rodeadas de hierbajos que se aprovechan de las raíces profundas de éstas para robarles vitalidad; observo como algunos de los árboles más ancianos están repletos de parásitos y gusanos que roen sus hojas; también miro con asombro como hay alguna que otra flor hermosa que nunca planté conscientemente, pero que si me acerco descubro que me encuentro ante una terrible planta venenosa y mortífera, una inteligente trampa de la naturaleza de mi interior.

Es bonito ver que, a pesar de los horrores y errores cometidos, siempre me queda la paz de saber que, aún con sus imperfecciones, mi jardín es sólo mío y que todo lo que hay en él es cosa del Destino y de mi andar por sus delicadas hebras y tejido. Todo aquello que he vivido me ha configurado quien soy, me ha hecho y me ha puesto derecho cuando ha tocado. He visto cosas que muchos imaginarían y otras muchas que algunos no quieren ni pensar. Y a pesar de que algunas de ellas son el lastre de mi alma, he de decir que he aprendido a soltarlas de vez en cuando y a reírme de ellas cuando toca. También me he deshecho de muchas cosas que ya no sirven, así como he aprendido otras muchas que me marcarán para el resto de mis días.

Y una vez quitadas y repasadas las malas hierbas de mi ser, paso a preparar los planteles de mis futuros proyectos. Veo que tengo semillas de todos los colores y para todos los gustos... Con algunas de ellas sé que arriesgo mucho, pues serán macetas que requerirán muchos cuidados, muchos mimos y mucha dedicación. Con otras sé que apenas las plante se volverán troncos en los que poder reposar de vez en cuando a cambio de lealtad y trabajo constante. El único miedo que tengo es el de plantar a destiempo o  plantar algo que no debo... Pero eso ya no importa, las semillas ya están escogidas.

Por último, y una vez hecho todo el trabajo, necesito abrazar, una vez más, una de las cosas más bonitas que jamás ha visto mi jardín. El sauce llorón que acaricia mis sueños y me deja compartir los suyos. Necesito abrazarlo y cobijarme en él estos días, para recordarme que siempre hay luz por oscuro que esté el día, y que siempre hay oscuridad para dormir cuando más la necesitas. Una vez más, dejaré que a sus raíces lleguen mis aguas de esperanzas y ternura, acompañadas de un buen abono de frescura y diversión cuando toque. Dejaré que sea el amor el que pode lo que él me pida y procuraré que no falte nunca de nada: ni agua que lo alimente ni cobijo para que la tormenta no lo derrumbe.

Y ahora, a esperar que llegue el invierno.

divendres, 6 de desembre de 2013

De la magia y la brujería





Supongo que todo empezó como empiezan las buenas historias, con un suceso extraño y un viaje inesperado. Uno de esos días en los que menos lo esperas, tu vida da un giro inesperado hacia un rumbo que ni siquiera habrías pensado... Te vuelves, sin quererlo, parte de un mundo que parecía imposible e increíble. Y así fue como empecé a creer en la magia.


La magia, esa palabra tan violada y extendida, existe y es algo real en todos sus sentidos. Desde la magia del mago o brujo hasta la magia de los buenos momentos, negar su realidad es negar el frío del invierno o el calor del verano. Supongo que debería justificar un poco porqué estoy diciendo todo esto, y nada más y nada menos por la sencilla razón que creo que hemos olvidado que el mundo que habitamos es, impresionantemente, inesperado e inóspito, por lo que las cosas más raras y las cosas más inverosímiles se vuelven certezas cuando menos lo esperamos. Este mundo, del que nos queda mucho por descubrir, está habitado por cientos de seres y entidades que, gracias a los dioses, ni concebimos ni entendemos y, en la gran mayoría de casos, ni siquiera sabemos de su existencia... Por todo eso y por mucho más debo recordar que la magia existe, porque nuestra dogmática realidad es sólo una pequeña y falsa visión de una totalidad mucho más grande.

Puede sonar loco si digo que he escuchado la voz de los muertos, he tratado con seres feéricos, gigantes y dioses; puede sonar muy demente si digo que he practicado magia con impresionantes resultados, que he leído el futuro en las piedras y que he visto el alma de los míos en las palmas de sus manos. Pues prefiero que me tilden de loco antes que de mentiroso, y expongo algunas de mis experiencias para decir que la ampliación de la visión de la realidad comienza cuando nos lanzamos a descubrirla y conocer un poco más de ella através de la fe, que no deja de ser una puerta para la posibilidad de lo improbable. Si creéis y entendéis, conoceréis. Y el que conoce la realidad no puede limitarla ni acotarla...

He emprendido un camino de conocimiento, de búsqueda y sentido. Un sendero estrecho en el que mi realidad se desmorona ante la evidencia de mi ignorancia asumida. El miedo ha sido mi escudo ante las pruebas de lo ocurrido, que no han dejado de asaltar el bastión de mi razón desde que tengo constancia de ellas. Y por eso mismo, porque he comenzado un viaje, debo tener en cuenta una serie de advertencias que de mi interior surgen y debo compartirlas con todos vosotros, o como mínimo con todos aquellos que consideren la realidad como algo más amplio de lo que nos han vendido.

El primer aviso, o bastón de apoyo y defensa, es el de la prudencia. Si el mundo es más amplio de lo que jamás imaginaste, nunca podrás saber con absoluta certeza que puede depararte el destino ni que caminos te han reservado los dioses. Se prudente y vigila a tu alrededor y te evitarás muchos males.

El segundo aviso, o mochila de supervivencia, es la mente abierta. No temas nada nuevo y observa como, simplemente, tu espejo mental se vuelve un hermoso caleidoscopio en el que todo tiene sentido.

El tercer y último aviso, o espada de ataque, es ten siempre un as en la manga. Si te has lanzado al conocimiento, y sobretodo el conocimiento mágico, vas a ver como algo o alguien te la va a intentar jugar tarde o temprano. Ten a mano algo que te haga fuerte como un toro y valiente como un guerrero épico, nunca sabes cuando necesitarás un apoyo o motivación para salir de algún apuro que nunca esperaste.

Para terminar, quiero lanzar un mensaje al aire, un mensaje surgido de la poca sabiduría que me atribuyo, pero es la que luzco y de la que presumo. Es la sabiduría transmitida por mi padre en tantas conversaciones sobre nuestro mundo, el conocimiento que me dio el hombre que mira las estrellas, conoció un ángel y escuchó a las sirenas: pase lo que pase, nunca entederemos nuestra realidad, porque quizás toda ella no es nada más que una simple ilusión, un espejismo velado arrojado a comprenderse a sí mismo. Aún así, lo importante no es lo que comprendamos o no, lo importante es lo que nos haga sonreír mientras por ella andamos.

Así que, queda dicho. Preparad el ungüento y sed parte de la magia.

dimarts, 1 d’octubre de 2013

Paz y Sentido

No sé como decirlo ya. Al del ungüento se le acaba el potaje para dicho vuelo... Tendré que pasarme a cosas más duras... En fin, es lo que hay. A veces las palabras sólo sirven de límite, vallitas que limitan grandes rebaños de sentimientos alocados, algún que otro lobo que se ha colado en el interior y al pastor de ideas que intenta poner orden. Y resulta maravilloso cuando esa estúpida barrera cae por los empujones de alguna que otra pasión encendida, dejando que todo cuanto contenía aquella pequeña construcción vuele libre como una bruja en pleno apogeo orgiástico... Pues todo eso es tu culpa.

Ahora sinceramente, hablemos con la claridad con la que el delirio cura sus psicosis. Nunca esperé encontrarte, no de esa manera, no en este momento, no en esta vorágine de vida y muerte que en aquellos meses era mi vida. Fuiste un soplo de aire fresco y el arroyo plácido del que beber calmaba y colmaba a todos mis duendes locos de mi cabeza, esos que me enfadan como un basilisco o me ponen triste como el solitario Plutón sin su querida Perséfone... Y nunca quise beber de ti más de lo necesario, pero entonces tú, traidora y mala bruja de cuantas el del ungüento ha conocido, me inyectaste aquella pócima de amor en forma de paz... Caí en aquellos ojos de sauce y aquella sonrisa pícara que tan poco me costaba arrancar, caí de cabeza en aquel dulce embrujo más propio de fábulas y mitos que de noticias y anécdotas. E, iluso de mí, pensé que podría escapar en cualquier momento, como una mosca cuando se posa en una planta carnívora y bebe su néctar... No podía haber estado más equivocado.

La increíble trampa ya se había cerrado y yo me encontraba totalmente drogado de paz, loco por beber de aquella boca y arrancar de sus manos las caricias que me liberaban de cualquier veneno que pudiese haber ingerido, ya fuese en forma de amargo día, ya fuese en forma de duras tristezas. Una espiral danzante de colores y aventuras que nunca creí posible, todo con tal de tener a aquella belleza feliz a mi lado, por ver en esa mirada traviesa la alegría de vivir, el motivo de dar un paso más, la razón por la que hacer de este mundo un lugar mejor... Y en aquellas inmensidades navegadas por la ilusión a veces llegaban las tristezas, pero no importaban, porque sabía corregir el rumbo y agarrar fuerte el timón, ella me había enseñado de la manera más simple y genuina como sobrevivir a las tormentas, con amor. 

Y mentiría como el peor de los rufianes si dijese que lo había experimentado antes, aquello no era el calentón de una noche loca ni la pasión de un momento turbio... Aquello era amor. Y en ese amor he encontrado la paciencia y la energía, la espada y el escudo de mis batallas personales, la armadura contra los dragones de mis miedos y alguna que otra pócima mágica que todo lo cura. Y fue equipado con todo aquello, sintiendo la más sublime paz y abrazado al más dulce del amor cuando lo pude ver. Estaba allí, mirándome, todo el rato, era el Sentido. El Sentido a todo, desde lo más ridículo hasta lo más grande, el Sentido a aquella inyección y al gesto loco que lo impulsó; Sentido a una vida, que a ser posible, me gustaría vivirla contigo.

Paz y sentido. No habrá nadie ni nada que pueda quitarme eso que me has dado, ni los seres microscópicos que a veces te molestan ni los grandes astros que a veces me influyen. En estos seis meses me has cuidado y me has dado lo que nadie me había dado antes. Suena tópico, suena típico, pero no me importa. Porque si ahora mismo me voy al Inframundo llegaré sonriendo, porque he encontrado la paz, porque he encontrado el sentido.

Locamente, y feliz, el del ungüento. Te amo.

dilluns, 16 de setembre de 2013

Sobre teología pagana



Hoy he vuelto a empezar la universidad, mi último año de carrera. Como estudiante de filosofía, considero que los estudios filosóficos nunca terminan, que la universidad es tan sólo un trámite y una manera de formalizar una serie de conocimientos adquiridos a partir de la lectura, el diálogo, la reflexión y la meditación. Se puede ser un gran pensador sin necesidad de tener un título que lo acredite, pero eso requiere un trabajo y una preparación personal, así como un espíritu curioso y crítico. Un título no asegura la competencia de alguien en su tarea y en el mundo de la reflexión filosófica, como es algo que puede hacerse con aparente facilidad, todos opinan y debaten sin tener idea de cómo debe hacerse esto adecuadamente, sin caer en dogmatismos, falacias, argucias y subjetivismos que empañen el discurso. Filosofar correctamente, sin argumentos mal construidos y con la razón como guía, no es un asunto baladí que cualquiera pueda emprender. La filosofía requiere preparación, como el deporte: nadie corre 10 millas del tirón sin entrenarse y sale fresco como una rosa, así de simple.

Toda esta reflexión en torno a una de mis pasiones me ha hecho pensar en el paganismo, más concretamente el paganismo actual, el que yo vivo y siento desde hace mucho, el que comparto con muchas personas y que espero seguir haciéndolo. El paganismo actual, y soy sincero desde lo más profundo de mi interior, me da bastante lástima hoy en día, pues está plagado de pseudopensadores que bajo la religión, la espiritualidad y la magia levantan estandartes de sombras personales y dogmatismos enquistados en las profundidades de la irracionalidad y el miedo más absolutos. Considero como pagano que falta educación, lectura, valor por la experiencia y una base de formación que permita a todos aquellos que crean opinión y escuela hablar con algo más de sentido común, expulsando de sí mismos ideas que tan sólo generan cánceres de odio y algún que otro constipado de ego.

Como personas y seres pensantes que somos, las ideas van y vienen de nuestras mentes con mucha facilidad. Estas ideas precisan de un filtro, una crítica y una construcción que nos ayude a construir unas bases de pensamiento que nos ayuden a dialogar con el mundo y aquellos que habitan en él. Como personas religiosas, los paganos, además de ideas, poseemos el valor de la fe: creemos de corazón cosas que no pueden ser demostradas empíricamente ni puestas a juicio científico, son sencillamente pensamientos que aceptamos por experiencias personales y sentimientos propios. Esta aceptación de verdades, pues toda creencia tiende a buscar la verdad, es algo muy positivo, pues da al creyente una base ideológica a partir de la cual enfocar el mundo y sus acciones en él, el problema viene cuando esas creencias no han sido procesadas por el pensamiento, sino que tan sólo se aceptan desde el corazón y no desde la razón.

Cuando aceptamos una creencia desde el corazón, sea del tipo que sea, ésta debe pasar por el filtro de la razón por cuestiones de seguridad, amor propio y respeto ajeno. Uno de los grandes problemas de la comunidad pagana, si realmente existe tal cosa, es que la gran mayoría acepta supuestas verdades y dogmas de fe tan sólo respaldándose en sus sentimientos y percepciones interiores sin tener en cuenta el pensamiento crítico. Esta aceptación, que va desde la creencia en un pasado idealizado hasta en valores caducos e irrespetuosos, sólo sirve para generar una impresión nefasta sobre lo que realmente somos, personas con una espiritualidad y unas religiones tremendamente admirables.

A todos aquellos que encabezan algún grupo o dedican su tiempo a propagar ideas paganas, ya sea mediante escritos, ponencias, talleres, libros o vídeos en youtube, deberían entender el valor del pensamiento crítico y la racionalidad y dejar, aunque sea sólo unos instantes, sus libros centenarios y sus tradiciones ancestrales para pensar sobre lo que realmente hacen. Estoy cansado de ver críticas irracionales a otras religiones y discursos vacíos respaldados en valores anacrónicos que no tienen en cuenta lo que es una falacia o no conocen lo que es un libro de historia. Debemos saber que como paganos, y como personas honradas que pretendemos ser, debemos pensar sobre lo que hacemos. De nada sirve criticar algo si lo tuyo no tiene un fundamento sólido y racional que merezca la pena revisar y tener en cuenta. Desde la metafísica pagana hasta la ética debe ser revisada bajo el prisma de lo que son, ideas humanas. Todas las ideas humanas, absolutamente todas, merecen una revisión y una crítica que permitan otorgarles un valor verdadero más allá de la simple fe ciega que no conduce a nada. El verdadero problema de la fe ciega es que no sabe que su bastón es el miedo, se guía a golpes temblorosos con el temor a ser derrumbada por alguien con dos dedos de frente que la cuestione, y así sucede la mayoría de veces.

En primer lugar, el paganismo actual carece de una teología seria que sustente la fe en algo más que la simple expresión sentimentalista hacia un pasado que nunca hemos vivido y desconocemos por completo. Si queremos revivir y retomar creencias ancestrales debemos revisarlas bajo el pensamiento y la óptica que el tiempo y nuestra razón nos otorgan. Hemos separado la ideología de los sistemas en los que se sustentaban estas ideas, creyendo que las ideas solas pueden vivir al margen de la sociedad en la que nacen, y esto es un gran error. Faltan personas que racionalicen con respeto y sin miedo lo que somos realmente y lo que creemos, revisando los antiguos conceptos, ideas y prácticas para adaptarlas a la realidad de nuestros días y formando una base sólida y un fondo macizo en el que poder trabajar sólidamente hacia nuestra comunidad.

Esta carencia de un pensamiento sólido tan sólo crea una necesidad de aparentar y llenar el vacío racional a partir de la creación de una forma sin fondo que disfraza de manera ridícula nuestras religiones. Por desgracia, vale mucho más el título que el verdadero conocimiento, por lo que nos encontramos una realidad aterradora en la que los "sabios" no saben otra cosa que guardar unos conocimientos empolvados sin capacidad alguna de sustentarlos en algo más que su antigüedad. De ahí que el verdadero paganismo de pena, estamos más ocupados demostrando lo que somos por nuestros símbolos externos y blandiendo valores que no cuestionamos en lugar de crear unos valores y unas ideas que sirvan de algo al mundo. Muchos son los que dicen que los antiguos valores son los que nos salvarán de la decadencia de nuestros días, pero olvidan muchas veces que esos valores, si no se cuestionan, son tan monstruosos como los que tenemos hoy en día. De nada sirve inflarnos el orgullo convenciéndonos a nosotros mismos de que somos más paganos por seguir antiguas ideas si éstas se vuelven auténticos horrores hacia el mundo que nos rodea.

A todo esto, se añade la falta de información, que junto a la falta de criterio se convierte en una bomba de relojería ideológica. Este explosivo acompañado de fe ciega se torna un veneno que enloquece al que lo toma, y no son pocos los que han bebido esta agria pócima y se han atrincherado en su adicción, creando en las críticas y en el desprecio por otras ideas su bote salvavidas en el mar de terror que ellos mismos han decidido surcar. A muchos les sorprendería la cantidad de cosas que compartimos con el otro al que criticamos de dogmático y sectario, pero es mucho más fácil mirarse el ombligo y presumir de que llevamos un símbolo milenario colgado de nuestros cuellos.

Queridos paganos que leéis este escrito, pensad. Pensad, leed y enriqueced vuestra despensa mental con el espíritu crítico que nos salvará a todos en este naufragio de la razón. El paganismo en sus múltiples formas es algo increíble que tiene que ofrecer al mundo mucho, hablamos de religiones que conectan con lo más profundo de nosotros y con el universo en el que vivimos. No dejemos que la ignorancia y el miedo ensucien nuestras ideas y nos conviertan en locos quijotes disfrazados de algo que ya no tiene sentido. Démosle al mundo razones de peso para que vean en nosotros un modelo y no una caricatura. Usad la razón y sed un poco más inteligentes, porque por muchos títulos que tengáis, por mucho conocimiento que almacenéis y por mucho pasado que recuperéis no seréis mejores personas. Tan sólo seréis payasos con atuendos antiguos.

dijous, 8 d’agost de 2013

Y llegarán los prados verdes.



Hay días que son duros y los hay a los que les gusta ser duros todos los días. El reloj nos pone a prueba con una exigencia castrense propia de una película de Kubrick con bastante asiduidad, nos recuerda que somos sus pequeños esclavos que debemos amoldarnos a sus pautas cuadriculadas y exigentes... No queda más remedio que acatar las normas de tan caprichoso dueño y esperar su benevolencia en los buenos momentos a ver si el tiempo, por algún caprichoso deseo ignoto, nos concede la lentitud propia de esperas largas y momentos aburridos.

Ante este terrible yugo al que todos nos vemos sometidos nos queda una luz, la luz, no sé si verde, de la esperanza. Esperanza de tiempos mejores, esperanza de instantes agradables, esperanza de unas horas de alegría junto a los nuestros disfrutando de la calma y la paz que nuestro señor reloj muchas veces no nos permite gozar. Vivimos a golpe de silbato entre sueños, trabajos, momentos y descontentos, momentos y sonrisas, alguna vez fingidas y otras sinceras, pero es siempre la esperanza la que nos empuja hacia delante. Una esperanza de que todo ese trabajo merecerá la pena, una esperanza de que todo lo sufrido se premiará con un bienestar cálido y acogedor que nos sumergirá en la felicidad ansiada a base de sudor y alguna que otra lágrima en momentos de desesperación.

Y esa esperanza se vuelve una realidad cuando se vislumbran los lugares de silencio que llegan a nuestros pies cansados después de miles de segundos de ardua travesía. Lugares en los que, sencillamente, mirar un paisaje o perderse en unos ojos paga todas las molestias aguantadas bajo la presión. Ese instante de risa que explota en el momento adecuado en el único momento que tenemos en el día para ella y sirve de panacea para los males que hayan podido minar nuestro cuerpo; ese trocito de almohada compartida que espera tu reposo con unos brazos dispuestos a acunarte de toda tristeza; ese lugar en el que un paseo se vuelve un sendero de calma y buen olvido, olvido del gris del hormigón y del gris de las caras largas.

Si te parece algo ilusorio, créeme, no lo es. Por mucho que nuestro amo, el señor tiempo, nos someta a sus duras condiciones siempre nos quedarán nuestros propios relojes que marquen los segundos y minutos de los sueños que perseguimos. Trabaja duro hoy para demostrar que no temes, que no hay artificio o triquiñuela maléfica que pueda apartar de la comisura de tus labios la sonrisa que hace de este mundo un lugar mejor. Son tiempos difíciles, de ausencias y nostalgias justificadas, pero siempre habrá puertos para los barcos de la paciencia y el esfuerzo, ellos saben que las olas que mecen su cubierta son pasajeras y que volverán a pisar la tierra a las que les conduce el faro con su luz, la luz de la esperanza. Una luz que no sé si es verde, pero que sin duda  te guiará a la tierra de tu pequeño paraíso, con aquellos a los que amas y aquellos a los que tu tiempo les es un hermoso regalo. Llegarán las puestas de sol decoradas con las primeras luces de estrellas madrugadoras, llegarán los abrazos a la luz de la luna que desnuden tu cuerpo de todo dolor. Y llegarán los prados verdes, esos en los que nunca hemos estado y cuya promesa sirve para recordarnos que debemos seguir adelante. Siempre adelante.


dimarts, 23 de juliol de 2013

En tu copa, en mi copa y en el mundo.



Déjame parar el tiempo en esta eternidad. Déjame susurrarte al oído lo que revuelve y envuelve el momento. Perfuma tu sonrisa con esa calidez que dejas en el entorno. Permíteme tenerte cerca, con tus mejillas pegadas a mi pecho.

Creo que ya lo has oído, lo que tenía que susurrarte... Las palabras que nadie siembra pero todos huelen sus flores, las palabras que peinan sonrisas de muchos y nos dibujan felicidad en el rostro de nuestros momentos. El amor, el que siento por ti, el que no me vacía y sólo completa. Tu amor.

Despiértame cada mañana con una sonrisa de tu boca y déjame beber de ella hasta que termine con un "buenos días amor" mi poema matutino. Déjame acunarte por las noches de penas y  tormentos. No temas al llanto que siempre cobijaré y a la furia que siempre comprenderé. Seremos como el jarro y el agua, como la tierra y el mar, un sentido del otro y el reposo de nosotros mismos.

No permitamos que el terrible tedio asedie nuestro castillo, evitemos comerciar con los mercaderes de rutina y esquivemos las flechas y lanzas de la tristeza. Aseguremos con tablones de confianza y hierros de respeto las puertas de nosotros mismos, pero dejemos un pasillo en el que visitarnos para abrir nuestros corazones. Levanta tu espada de alegría que yo pondré el escudo de pasión. Lucharé contigo esta batalla y todas las guerras que vengan a tu lado, sé que nada hay más fuerte que el latido de mi corazón cuando te tengo junto a mi. ¿Que puedo temer con ese arma?

Probablemente estas sean las palabras de un loco, un loco sin excusa ni motivo, pero con un agravante feliz y loco de tu risa, pero... ¿Qué le voy a hacer? A veces contigo demasiado me parece muy poco y las estrellas me quedan cercanas, así que toma esto como una infusión, como la pócima que contigo necesito compartir. En tu copa, en mi copa y en el mundo.


divendres, 28 de juny de 2013

El poder del miedo



¿Cuál es el poder del miedo? Sin duda alguna es el peor enemigo que podemos tener, el peor aliado y el más terrible de los adversarios de nuestra felicidad. Su presencia es el augurio de momentos de gran oscuridad, pues él siempre viene acompañado de ira, odio, tristeza y una profunda oscuridad que todo lo devora. Si te rindes al miedo estás acabado, sólo el miedo es capaz de vencer sin armas con tan sólo su gélida mirada.

Son muchos los disfraces que el miedo se pone, todos ellos suelen ser vistosos y explosivos, lo que hace difícil identificarlo. Puede vestirse de una profunda tristeza y esconderse en los rincones de tu interior, asomando la cabeza cuando crees que todo va bien, cuando crees que nada molesta. Puede vestir con galas de ira al ver que peligra aquello que amas y tanto peleaste por conseguir. Pero sin duda alguna, una de sus peores máscaras es la del odio, que crea un sufrimiento interno del que cuesta despegarse por, irónicamente, miedo.

El odio es un sentimiento muy poderoso y destructor, es un principio de la vida y la muerte, es un agente del cosmos. El odio alimenta y fomenta la destrucción, la separación y el caos, es el encargado de arrasar para poder generar. El odio forma parte de la balanza y su contrario es el amor, el agente que crea y une, que ordena y da paz. Ambos son necesarios y ambos son extremadamente poderosos, sólo el amor puede vencer al odio, pero el amor puede ser derrocado por odio, fruto e hijo del miedo.

La comprensión del odio permite vislumbrar los abismos que hay en nuestro interior. Saber a qué tienes miedo y porqué odias lo que odias te permite empezar a derrocar los cimientos de tus apegos, permite que te liberes de todo aquello que precisamente temes perder y permite que seas un poco más libre en espíritu. El problema es fácil plantearlo y puede parecer fácil encontrar la respuesta a tus preguntas, pero el verdadero dilema reside en la ilusión, la quimera de que hay cosas de las que no quieres desapegarte pues ese apego te hace feliz. Tienes miedo a deshacerte de algo que crees que te completa, que crees que arroja paz y luz a tu mundo, cuando en realidad dicha paz sólo existe en ti mismo, en tu quietud y tu dejar fluir. Nos da miedo quitarnos cosas amadas de encima pues las consideramos partes nuestras y eso nos hace odiar todo aquello que puede arrebatárnoslas. Bonita y terrible ilusión que no deja verte que, en realidad, esas cosas nunca han sido tuyas. Sencillamente son contigo y han cruzado contigo algunas hebras de su Destino.

Si tenéis miedos, temed. Vislumbrad a qué tenéis miedo y vagad un poco en ese abismo negro, no temáis a surcar sus aguas profundas, pues allí encontraréis la respuesta a todas vuestras preguntas. ¿Qué es lo que más amo en este mundo? En el miedo veréis una respuesta. Y creedme, si rompéis el lazo de vuestro espíritu, descubriréis que esa pregunta tiene una única respuesta, un único sentido, una única razón. Puede sonar tópico, puede sonar básico, pero me da igual como suene, lo que más amamos en este mundo es el amar. Amar de verdad, sin miedos ni cadenas, sin fronteras ni límites, sin sentido ni explicación. Sólo amor en forma de vida, sólo amor en forma de muerte.

dilluns, 3 de juny de 2013

Despedidas



Todas las despedidas tienen algo de triste. En todas ellas hay algo que se nos va para quedarse impregnado en el ambiente, perfumando de nostalgia todos los momentos vividos y disfrazándolos de una felicidad postiza. No todos los recuerdos que tenemos son siempre buenos, pero siempre nos quedaremos con lo mejor y olvidaremos el resto.

Hay muchos tipos de despedidas, muchas maneras de decirse "adiós" o "hasta pronto". Las hay que duelen más que otras, las hay que apenas pasan desapercibidas y las hay que nunca podremos borrar de nuestra memoria. Están las despedidas entre amigos, que siempre se suceden con una muestra de la amistad y el cariño en forma de recuerdo y la promesa de siempre estar ahí. Esas son despedidas cálidas, en las que la nostalgia es dulce y la melancolía un chupito rápido de beber. Luego están las despedidas entre familiares, acompañadas de abrazos de unión y quizás alguna lágrima de cariño, que recuerdan que pase lo que pase, la familia siempre estará ahí, de una forma u otra, para recordarnos quienes somos. También están las despedidas de los amantes, siempre crueles y despiadadas. Caricias y besos se funden en los pocos segundos que quedan, en el instante fugaz que se recuerdan que se quieren, que no desean marchar, que el Olvido es un terrible enemigo al que no quieren enfrentarse... Y por último están las despedidas inesperadas, las más dolorosas de todas. Algunas de ellas se hacen con cariño, otras son simplemente rutinarias con un "hasta luego", algunas se acompañan de besos y abrazos y otras ni siquiera se acompañan, uno se va sin decir más. Y en esta despedida el dolor llega cuando sabemos que aquella persona que se despidió de nosotros nunca más la volveremos a ver. Quizás una mala fortuna, quizás una jugarreta de la salud o quizás un acontecimiento inesperado. Sea como sea, un vacío llega ante un adiós que nunca se pudo decir del todo.

De todo este montón de despedidas me gustaría pensar que en nuestras vidas no va a llegar más ninguna de ellas. Que la vida fuese un constante reencuentro sería bonito, pero como muchas cosas bonitas esto es sólo una utopía. En la vida hay que aprender a despedirse, en la vida hay que decir adiós. Si no dejas marchar aquello que de ti se aleja probablemente envenenarás tus días con un tormento de rabia e impotencia, creyendo que no supiste cuidar lo que de ti se aleja. Pero no te preocupes, descubrirás que muchas despedidas no son culpa tuya, hay cosas en esta vida que se tienen que marchar, tienen que irse para abrir paso a cosas nuevas. Cosas que no esperabas y volverán a hacerte sonreír, cosas que no imaginabas y volverán a hacerte soñar.

No temas decir adiós a lo que se fue, pues recuerda en tu espíritu que no todo pasado fue necesariamente mejor, es sencillamente pasado. Habrá cosas magníficas que recordar y otras muchas peores de las que aprender. Así que cuando llegue una despedida, regocíjate en el momento y reposa tu dolor en el instante, dejando que cualquier abrazo, beso o lágrima bañe tu cuerpo para recordarte que sigues vivo. Porque si te despides es que estás vivo, y si estás vivo es que aún tienes mucho que dar.

Así que no llores si se fue. No te lamentes si no volverá. Pues no hay un adiós sin un hola, no hay despedida sin nuevo comienzo. Pues como dice la canción, todo empieza cerca del final. Así que por hoy, y aunque desee que no por mucho tiempo, adiós. Que la vida os sonría más de lo que juntos pudimos sonreír, que no será poco. 

Hasta pronto.

diumenge, 26 de maig de 2013

El camino sigue



Gracias. Supongo que es una buena manera de empezar. Gracias por todo, por todo aquello que ha sucedido, por todo aquello que me ha hecho sufrir, y más fuerte; por todo aquello que me ha hecho sonreír, y más feliz; por todos aquellos que han pasado por mi vida, algunos dejando un agradable perfume con olor a nostalgia, otros por forjar conmigo un escudo con el que defenderme de las adversidades, otros por ayudarme a afilar la espada de mis experiencias, otros por sencillamente haber aparecido y regalarme momentos inolvidables y caricias de felicidad que no tienen precio.

Si hago recuento de todo lo ocurrido en este nuevo año de mi vida apenas dejo tiempo a mi corazón para sentarse y tender la colada de las vivencias. Una lavadora que ha tenido que lavar muchos trapos y momentos, manchados con tinta de cosas que me gustaría no tener que recordar, con barro de pasiones fugaces y alguna que otra lágrima merecida y buscada. Han sido muchas las cosas, muchas las personas, muchos los errores y muchos los aciertos, pero siempre, siempre, he seguido la brújula de mi instinto trazando la ruta a seguir en el mapa de mi mente, muchas veces imperfecto, inestable y demasiado humano, demasiado humano.

Siento a todos aquellos a los que hice daño sin querer, siento no haber podido lanzarme al vacío de la vida cuando ésta me empujaba a hacerlo. Soy una persona con muchas cosas por reparar y otras muchas por revisar para que no dejen de funcionar, más imperfecto de lo que mis amigos más íntimos creen, más duro de pelar que lo que mis enemigos creen y más tierno de lo que mi fachada de truhán puede aparentar. Así que por todo eso, perdón. Sí, a ti. Porque quizás te fallé cuando no debía, porque te hice daño cuando no lo merecías. Quizás porque no supe cuidarte, quizás porque no supimos ver más allá. No somos dioses y ellos nos lo recuerdan bastante a menudo con alguna que otra bofetada de impotencia.

Jano, dios de los principios y los finales, me ha permitido pasar, una vez más, el umbral de mis años. Me ha abierto puertas nuevas con colores que desconocía, con sorpresas envueltas en papeles de múltiples sensaciones nuevas, una vida se presenta ante mí con pinceladas de novedad y catálogo de oportunidades por tomar. Un puerto de barcos dispuestos a zarpar con el pirata bohemio y a asaltar los puertos de la virtud y la felicidad que todos los de abordo ansían.

Así que, un año más, me armaré con todo lo vivido y lo cargaré a mi mochila de ímpetu y alegría. A ti, que te tengo que conquistar, no te olvido. A ti que quiero tenerte a mi lado, no te soltaré. A ti, que quiero que sigas aconsejándome, no te dejaré de prestar mi hombro ni mi corazón. A ti, que quiero que sigas dándome fuerzas, no dejaré de darte las mías. A ti, que te has enrolado en la legión de los untados por los pirados y las brujas, prometo ser y dejarte ser conmigo y sin mí.

Y ahora, rumbo al horizonte.

El camino sigue, sigue sin fronteras
contra cielo, tierra, fuego y mar azul.
Lo importante son los pasos que te llevan
a cruzar el mundo en busca de una luz.

Cruzarás montañas, valles y praderas,
y quizás tu vida se vuelva oscuridad
mas no importa, pues verás que en esta guerra
triunfará la vida, el amor y la amistad.

dijous, 16 de maig de 2013

Vacío.



Tú, que nada sientes. Tú, que nada padeces. Tú, que eres todo lo que hubo y serás todo lo que habrá. Que dulce parece tu nombre cuando nos caemos desde lo alto de nuestras alturas, aterrizando en las nubes de nuestros recuerdos y rozamos las tejas de nuestras esperanzas. Hermoso vacío, qué fácil parece crearte y tenerte, qué dulce te tornas cuando te creas entre dos personas que se miran a los ojos, qué hermoso se te ve cuando paseas en la mente de aquellos angustiados.

Pero a la vez, vacío querido, que hermoso galán temido eres. Tus pasos causan terror cuando a lo lejos se te ve venir, ya sea para apoderarte de alguna conversación apasionante o incrustarte en los rincones y huecos de los romances por empezar. Tu presencia paraliza a aquellos que deben lanzarse a ti y no les queda otra, tus caricias son hielo en los momentos innecesarios, torturas y miedos que provoca saberse lleno.

Estamos llenos, llenos de todo aquello que nosotros hemos instalado, de todo aquello que alguien alguna vez quiso poner, e incluso, llenos de aquello que por accidente se nos coló en alguna noche loca o en algún día tonto del calendario. Rebosamos una absurda plenitud que sólo nos hace aferrarnos a lo que primero nos pasea por los umbrales de nuestra mente con tal de no abrazar a ese temido caballero que es el vacío. Tememos vaciarnos pues en el vacío las cosas dejan de ser, no pueden ser pues sino no sería vacío. El vacío es la ausencia de todo, y ese temor matará más gigantes y molinos que cualquier otro miedo.

Si hago esta reflexión en voz alta es porque me he dado cuenta lo fácil que resulta caer en falsos vacíos. Falsos porque sabes que en realidad es sólo una culminación hasta el borde de tus límites internos, pero pacíficos y serenos como las olas de un lago en un amanecer tranquilo y sin brisa. Un falso vacío que te causa un momento de felicidad, un momento de tristeza, un momento de amor o ternura, un momento de ira, un momento de sueño. Y todos esos momentos son siempre quimeras que colman tu vaso de agua y te crean la ilusión de que está sin rellenar, pero curiosa sorpresa te llevas si lo levantas con demasiado ímpetu o si le das la vuelta, lo perderás todo y lo pondrás todo perdido.

Por eso hoy evoco al vacío, un vacío entre los mundos y las personas, un vacío de nuestras mentes, una ausencia de todo aquello que está y es para dejar paso al no ser, a una pizca de nada con condimento de ausencia. Vaciaos y podréis estar abiertos al mundo, que no es otro cosa que una mirada entre cuatro ojos atentos a ser vaciados mutuamente, una danza y una apasionada noche de locura. El amanecer siempre estará por llegar.

diumenge, 5 de maig de 2013

Esto no es ningún secreto y nunca lo será.



Te quiero, mamá. Esto no es ningún secreto y nunca lo será. Tú me llevaste en tu vientre nueve meses para traerme hasta este mundo y empezar a llevarme en tu corazón casi veintitres años. No sé cual de las dos cargas fue más pesada, pero sí sé decirte que estoy deseoso de hacer que ambas merezcan la pena.

Todo empezó como empiezan las grandes historias, con amor. Mis primeros recuerdos que tengo de ti son, si la memoria no me falla, sonriendo. Quizás ese es tu don más valioso, sonreír y ser fuerte aunque las cosas sean difíciles. Eres obstinada y cabezona, cualidad que heredé con orgullo, cosa que te hace tirar del carro aunque se le hayan caído las ruedas y los caballos hayan salido corriendo hace rato. No dejes nunca de sonreír ni de tirar del carro de caballos desbocados que es la vida, que tu tienes gasolina para rato.

No me considero para nada un hijo ejemplar, soy un tío con muchas cualidades y muchísimos defectos que me hacen tanto adorable como el mayor de los cabrones de este planeta cuando toca. De esos nueve meses de embarazo te ha salido un artista, filósofo, pagano, vividor, truhán y caballero, todo eso junto en una mezcla explosiva difícil de no hacer estallar de vez en cuando pero que, sin duda, es una mezcla única gracias a ti.

Si tu no me hubieses enseñado a mirarme los pies de vez en cuando, las piedras del camino habrían sido terribles. Si tu no me hubieses abrazado cuando lloraba, demasiadas angustias oprimirían en vano mi interior. Si tu no hubieses creído y luchado por mi cuando ni yo mismo lo hacía, probablemente no estaría donde estoy disfrutando de los regalos que los dioses nos ofrecen con tanta asiduidad.

Sencillamente, gracias. Gracias por quererme, gracias por hacerme sentir que todo vale la pena, que cada día hay un motivo para levantarse más allá de tristezas y alegrías. Gracias por darme una vida que a veces no comprendo y otras veces no llegaré a entender, pero que sin duda es la bonita incógnita que nos hace buscar nuestra bella respuesta. Gracias por enderezarme cuando me he torcido, que no han sido pocas veces. Gracias por torcerme un poco cuando lo he necesitado, que a veces me obceco y voy demasiado recto. Gracias por ser tú siempre, y no intentar ser otra cosa que no te llega ni a la suela del zapato, vales mucho más que todos aquellos que te han despreciado. Gracias por darme una bonita oportunidad de poder escribir esto, por un corazón que late y unos brazos dispuestos a luchar un día más en esta vida.

Como todos los hijos con sus madres, nos quedan mil rencillas que pasar. Pero si de algo estoy seguro es que también nos quedan millones de sonrisas y alegrías que compartir, así que a por ellos.

Te quiero, mamá. Esto no es ningún secreto y nunca lo será.

dijous, 2 de maig de 2013

En lo escrito



En lo perverso, lo incógnito.
En lo incógnito, lo hambriento.
En lo hambriento, lo onírico.
En lo onírico, lo escandaloso.
En lo escandaloso, el miedo.
En el miedo, el terror.
En el terror, la ira.
En la ira, el tiempo.
En el tiempo, el vacío.
En el vacío, el todo.
En el todo, el absoluto.
En el absoluto, el absurdo.
En el absurdo, el interrogante.
En el interrogante, el grito.
En el grito, la fuerza.
En la fuerza, la locura.
En la locura, la rabia.
En la rabia, la impotencia.
En la impotencia, la envidia.
En la envidia, la furia.
En la furia, el rito.
En el rito, el misterio.
En el misterio, el cosmos.
En el cosmos, el caos.
En el caos, la gloria.
En la gloria, la muerte.
En la muerte, la vida.
En la vida, la necesidad.
En la necesidad, la astucia.
En la astucia, la maldad.
En la maldad, lo perverso.
Y en lo perverso, una afirmación y pregunta sin respuesta.

dimarts, 30 d’abril de 2013

Entre Hades y Perséfone



Mírame, mírame a los ojos. Inmediatamente ábreme esa puerta al abismo oscuro que hay entre tú y yo y déjame descubrir las profundidades del Érebo contigo. Estaremos en la soledad de lo profundo, un Inframundo destinado a cobijarnos, a nosotros y nuestras risas, a nuestras risas y nuestros lamentos. Rocíame con las lágrimas de todos ellos, pues serán buena lluvia para las lástimas que puedan venir, pero no olvides secarme luego con tu sonrisa para que crezcan flores que merezca la pena mirar. Cobíjame entre tus lunares y déjame un hueco en el que poder echar una cabezada de vez en cuando, un sueño breve y reparador, de esos que abren puertas sin marco y ventanas sin alféizar. Olvida todo cuanto pude no decir, olvida los momentos que aún no te he regalado y, quizás, alguna vez has soñado conmigo. La vida, y de esto estoy seguro, se encargará de ofrecernos oportunidades para vivirlos y redescubrirlos. Entre Hades y Perséfone, entre tú y yo, un secuestro gratuito de consecuencias inesperadas. Siempre dispuesto a ir más allá, porque tú me has enseñado que no existe lo normal.

A lo mejor sencillamente era cosa del caprichoso hado. La vida siempre sabe como dibujar un camino en la arena de la playa y borrarlo a medida que lo caminas, mojando tus pies con momentos que no se marcharán, recuerdos que no se borrarán. Antes de que cualquier olvido o recuerdo invada nuestra ruta, deberías saber que llevo una sonrisa por brújula y la esperanza es mi horizonte, por lo que no me rendiré si esto nos lleva a una insana y apasionante locura. Supongo que debes estar dispuesta a tomar el mismo tren que yo, aunque haya que correr para cogerlo, porque de lo contrario no leerías esto.

Sencillamente, puede parecerte todo muy misterioso, un galimatías incomprensible. Enormemente, me sentiré alabado si así es, pero te animo a que busques en lo profundo, las cosas no son siempre lo que parecen. Infinitas formas adoptan los misterios, como el tuyo y el mío, pero estoy seguro que éste no será, ni de lejos, el más difícil de todos. Seguro que ya debes intuir algo, lee entre lineas. Y si no sabes qué hacer, pregúntame, soy dado a dar una pista de qué sendero de mi cuerpo debes recorrer. Más si ya has descubierto el misterio y no quieres preguntar, queda todo en tus manos...

Espero que esta carta llegue a buen puerto. Dioses de las artes y la comunicación, procurad que así sea. Irrevocablemente, el mensaje ya ha sido enviado. Ahora sólo queda que te diga dónde.

dijous, 25 d’abril de 2013

Lluvia de primavera



La vida es una espiral de cuyo girar nadie escapa. Si vives, giras. Así de simple, así de verdadero.

Siempre me ha gustado ver como, ante cualquier idea preconcebida, la existencia sabe darte una palmadita en la espalda y demostrarte que aún puede ser todo diferente, que el cambio siempre está ahí. Lo eterno se vuelve desechable, lo efímero perdura y los tormentos y tormentas pasan, dejando atrás lluvias de lágrimas y gotas de agua que riegan los campos, los de la esperanza y los verdes de esta primavera. Una sutil danza purpúrea e intocable, pero siempre presente. Siempre danzante.

Y es ante esa capacidad de la vida de hacernos ver que en el cambio está el crecer, el progresar, el volar de los pájaros de nuestra cabeza y de las enredaderas de nuestro corazones, que inevitablemente me siento desnudo. Desnudo al ver que instantes que parecían llegar forzados se vuelven dulces como el más terrible de los chocolates. Desnudo al ver que quizás lo que parecía que más anhelabas es tan sólo un espejo en el que ves reflejado las miserias de tus deseos. Unos deseos que vienen y van, siempre pasajeros, pero siempre fluidos y constantes.

Si algo tengo claro es que son los deseos los que nos permiten avanzar. Fue un deseo lo que me acercó a lo que ahora me atormenta, así como fue un deseo lo que me permitió abrazar lo que ahora me parece un dulce presente del caprichoso calendario. Y desearía poder desear menos, pero deseo y el deseo me hace frágil a los cambios que no están en sintonía con mis acordes, los que toco en la soledad de mis pensamientos. Unos pensamientos sin brújula ni norte claro, sólo una aguja que apunta a lo que impera en el momento: una vida a la que me aferro como un niño a su juguete nuevo.

Que droga dura es la vida, con sus cambios y deseos, con sus idas y venidas. Desde bien pequeño que me se un vicioso, pues me aferro a todo aquello que me da placer y paz haciéndome adicto con bastante facilidad. Supongo que ahí reside uno de mis grandes errores y que la edad me ha dejado entrever al machacar unas cuantas veces mi corazón: hacerse adicto a cosas que no son sanas por muy felices que puedan hacerte en el momento. Sabes que a la larga el cigarrillo de la pasión pasará factura a los pulmones de tus sueños, pero aún así sigues fumando, calada tras calada, rezando que ese aire que te eleva a los cielos no pare nunca de hacerlo. Pero como con toda droga el subidón baja y acarrea unas consecuencias más o menos molestas, pero siempre dañinas.

Pero a pesar de todo y lo adicto que soy a la vida, no me canso de sonreír y volver a encender el cigarro de mis días para darle una calada más. Esta vez será profunda y serena, sincera y sin máscaras que no me permiten disfrutar de todo el olor que mi alrededor me ofrece. Ya sea el olor de tu pelo, el olor de las flores o el olor de esta lluvia de primavera.

El fuego lo pones tú. 

dimarts, 9 d’abril de 2013

El increíble Charlie Strong




¡Pasen y vean! ¡Pasean y vean, damas y caballeros, a nuestro increíble hombre forzudo! ¡Charlie Strong! ¡Miren sus imponentes brazos! ¡Observen sus poderosos músculos! ¡Su fuerza todo lo puede! ¡Mueve montañas! ¡Desplaza ríos! ¡Levanta edificios! Su fuerza todo lo puede… Todo, o casi todo. El pobre Charlie Strong hay un peso que es incapaz de levantar, una fuerza que sus músculos no ha podido vencer… El corazón de una mujer.

No hay mayor peso que el vacío de la ausencia del ser amado, y es irónico que yo, que todo lo puedo mover, no pueda hacer fuerza con uno de los músculos más resistentes de todo el cuerpo, el corazón. Son muchas las mujeres que caen rendidas a mis pies, son muchas las chicas que gritan mi nombre y me susurran en noches de pasión, pero sólo es una la que se ha llevado mi aliento y mis suspiros. ¿Qué encantos tendrás que hiciste de un hombre poderoso el más débil del mundo?

Sin duda alguna, querido público, esto me ha enseñado una cosa. Yo, Charlie Strong, no soy el hombre más fuerte del mundo. No soy el hombre más fuerte del mundo porque la verdadera fuerza no reside en nuestros brazos ni en nuestras piernas, reside en nuestros corazones. Aquellos que son capaces de resistir las puñaladas del destino, aquellos que lloran sin miedo a lo que digan; aquellos que aman sin condición ni límite, aquellos que luchan y realizan sus sueños… Ellos son los que poseen la verdadera fuerza. El peso más grande de todos no se levanta con los brazos, sino con la voluntad y el deseo, con la pasión y una sonrisa. Preparad vuestros corazones para la función, porque llega el número de los hombres y las mujeres más poderosos de la tierra: aquellos que fueron capaces de sonreírle a la vida y levantarse cada mañana con un sueño por cumplir.

Que nada ni nadie os hunda nunca, porque hoy, si tenéis un sueño por cumplir y una sonrisa para realizarlo, sois los hombres y las mujeres más fuertes que hay sobre la faz de la tierra.

dijous, 28 de març de 2013

Las maravillas de tenerte



Cada poro de tu piel es un prado en el que me encanta pasear, una laguna de sensaciones profunda y serena. Un suspiro regalado a mis oídos despierta en mí mareas de paz, un torrente de amor que se funde en la nada de ese momento. El vacío que hay entre nuestros mundos y el abismo que une a tu corazón con el mío.

Las maravillas de este mundo residen en los pequeños momentos, bellezas escurridizas entre dedos enredados en el tiempo. Maravillas que pueden hacerme creer en un instante que todas las mentiras del universo están enredadas entre tu pelo y el mío, que un beso significa el aliento de vida y el soplo de muerte que necesito a cada instante. Como el efímero instante que me robaste, un trozo de mi vida entera te pareció poco y asaltaste el carro que comerciaba con mis días, los días en los que pienso en ti y rezo a los dioses para que tus labios vuelvas a los míos; los días y semanas que agonizo por abrazarte y no soltarte; los días, semanas y meses que llevo soñando con esos ojos que me robaron el alma y me arrojaron a tus briznas de alegría y tus tempestades de dudas.

De tus dedos he aprendido que no se necesitan nombres para limitar, que un sólo toque derrumba todo lo establecido para arrancarnos una sonrisa. Y verte sonreír como un duende o como un enanito es un vicio del que me cuesta despegarme. Oír tu risa, maldita y atormentadora pero dulce como el peor de los vicios, es fruto de una de mis pasiones íntimas y públicas, beber de tu boca hasta que se funde con la mía.

Y luego está ese corazón, el tuyo. El que gira y rueda como un mecanismo acelerado de perturbar y saciar mis tristezas. Un torrente de calidez que le da un suave respiro al mío y le hace entender porqué, porqué tú y porqué yo. Quizás el porqué del mundo, quizás el porqué de cada suspiro escondido, quizás el porqué de cada miedo que se acurruca entre tus párpados y no anhela soltarte.

Amad como si la vida estuviese prohibida, porque en ese tormento y bendición encontraréis el sentido y la razón de toda la locura de vuestra alma. Sentid como las primaveras inundan vuestros sueños y se acomodan entre vuestras pesadillas para darles un perfume afrutado. Nada queda prohibido si es por amor, aunque duela, aunque sea un tormento, aunque os lleve a la tumba. Porque sin amor ni sonrisas el mundo pierde sus acordes, pierde las notas que le dan fragancia y cuerpo a todo lo que deseamos. Amad como yo, amad como ella. Amad como queráis, pero amad.

dilluns, 25 de març de 2013

Perdido en la nada de tus maravillas


El mundo pasea ante mis ojos como si de un espejismo se tratara. Mis sentidos se hayan atentos pero ausentes, mis pensamientos flotan en una nube de la que cuesta bajar. Y en esa nube, en la que nada pesa pero todo duele, estás tú.

Vivo en un sin vivir, agónico por el silencio que mi alma ha provocado ante el dolor, mudo por las puñaladas que me ha dado el vivir. Nada digo y poco sentencio, sencillamente me limito a ver pasar todo aquello que sé que está ante mis ojos pero a lo que apenas le encuentro gusto o belleza... El mundo es un cúmulo de fotogramos blancos y grises que cuentan una historia que ya había oído hace tiempo, probablemente de boca de algún loco que me avisó, de algún fuego que me invitó a jugar con él para quemarme. Y, obviamente, me he quemado.

Supongo que a todos nos ha pasado alguna vez: no entender la situación y verse abocado a tener que vivirla sin más remedio y consuelo que saber que la cosa continúa. El problema está en que no sabes en qué dirección, no sabes qué sentido, no sabes donde está lo que eras antes y creías ser ahora. Todo es negro y confuso, un manto invisible que cuesta atravesar, una nube de sueños incompletos y deseos reprimidos... Y en esta cascada de sensaciones me encuentro yo: sin poder ir hacia atrás porque sólo hay un río que me arrastra hacia la caída y con miedo a lanzarme porque no veo donde caeré.

Y entre todo este mar estás tú. Tú eres el fuego que me quemó; la cerilla en mi bidón repleto de sensaciones inflamables; un duende que tiene ganas de jugar a un juego que no comprendo y sus reglas ponemos entre los dos. Me muero por tenerte, por saber que en cada abrazo estoy más cerca de lo que sin querer te he entregado y no me puedes devolver... Y siento una tristeza onírica cada vez que pienso en todo lo que no pasa, todo lo que anhelo con cada suspiro y cada caricia que te regalo. No sé si mereces esas caricias, si mereces esos abrazos, pero sólo sé que te los debo a ti, porque me has robado y te he dañado, porque me has atacado y no me he defendido. Porque nos hemos batido en duelo y nos sabemos heridos de gravedad.

No creas que voy a renunciar al corazón que me robaste o te entregué, no creas que he renunciado a volver a ser el que fui. Pero si la renuncia significa estar contigo en ese mar de paz y sueños, saber que tenemos un horizonte por delante y un millón de maravillas por detrás, lo haré.

Porque eres todo lo que quiero, una primavera que ha dado brillo y color a un extraño invierno... 

dimarts, 19 de març de 2013

Gracias por tu gran corazón, papá.



Un padre es aquel que te cría, aquel que te enseña las cosas que merecen en esta vida la pena, el que te da la mano para enseñarte un camino y te deja andar por él sabiéndote responsable. Todos tenemos un padre y una madre, y yo estoy tremendamente orgulloso de ambos, pero hoy, esto va por ti, papá.

Estimado padre, ambos sabemos que eres un hombre con multitud de defectos, como todos. Eres una persona despistada, caótica, que le cuesta saber callar en algunos momentos y que siempre tiene comentarios oportunos para ocasiones desafortunadas. He de decir que todos esos defectos los he heredado y los paseo con orgullo por la vida, pero eso es otro tema... Si resalto lo negativo es por algo sencillo: te hace único y especial. Sin esa forma de ser no serías mi padre, serías otra persona, un extraño que está ahí con una cantidad de virtudes que sin duda alguna merece la pena reconocer.

No son pocas tus virtudes, pero sin duda alguna la que más destaco es la de seguir siendo un niño. Con nada más y nada menos que medio siglo de vida sigues siendo un niño que sabe ilusionarse y sabe ilusionar, y eso vale oro. Tienes un corazón joven y un espíritu curioso, sabes sonreír ante la adversidad y das amor incondicional, y por lo tanto amor del bueno, a los que te rodean sin pedir nada a cambio. Tienes un alma noble, que a pesar de que tu crees que anda perdida a veces, sabe muy bien que es lo que quiere y lo que debe cuidar. Sin duda alguna sin tu bondad y sin tu sonrisa que nos saca a todos de quicio en algún momento, esta casa no sería lo mismo.

Otra cosa que puedo destacar de ti es tu sentido del humor. Sabes reírte de lo nefasto y sonreírle al mal tiempo, no temes reir aunque la ocasión no lo merezca, pues sabes que en esa risa está el escudo ante todo lo malo de esta vida, que no es poco. Tienes además una inmensa capacidad para demostrar que estás ahí, siempre, pase lo que pase, para hacernos sonreír y reír cuando lo necesitamos, que no son pocas veces...

Y si algo me alegra haber heredado de ti es tu inmenso romanticismo por la vida y el amor. Dudo mucho que haya padres que sigan tan enamorados de la mujer con la que duermen. Gracias por todos los besos, detalles y momentos felices que haces pasar a la mujer que me trajo al mundo, me han enseñado que el amor no es sólo un salto al vacío del que luego tienes que recuperarte, es una escalada a una montaña que se hace poco a poco para disfrutar de la brisa que te regala el viento y las maravillosas vistas que hay desde las alturas. Y el amor que tu das lleva muy alto, seguro, porque amores como el tuyo quedan pocos, estoy seguro.

No te hace falta que seas filósofo, matemático, físico cuántico o cualquier otra genialidad de las que te encante para hacer todo lo que haces, pero hace falta, sin duda alguna, un gran corazón y un espíritu fuerte que me ha enseñado algo que nunca olvidaré: si algo merece la pena, lucha por ello.

Por todo lo que me has dado estos casi 23 años y por todo lo que te mereces, te dedico esto. Porque no me avergüenzo de mi padre en ningún momento, sino todo lo contrario. Tengo un padre que vale un millón de galaxias con sus millones de estrellas, estrellas con las que sueña muy a menudo, estrellas con las que siempre estarán estas palabras:

Te quiero, papá.

dissabte, 16 de març de 2013

Para llegar a un corazón...



Los corazones son murallas de vida y paredes de lamentos, esculturas de recuerdos y melodías de tristezas y alegrías.
En un corazón caben muchas personas, pero sólo algunas tienen asiento.
Si deseas llegar al corazón de alguien, lee con atención y toma nota, no en papel que elimine lo escrito, sino en tu alma, que guarde lo explicado.

Empieza con una sonrisa en tu rostro y perfúmate de alegría, a los corazones gustan de otros corazones alegres.
Rocíate la cara de belleza y sinceridad y maquilla tus ojos con colores de triunfo y gloria.
Hablarás con tu voluntad y reirás con tu niñez en una mano, serás guerrero honroso y mujer delicada, serás vida y voluntad de vivir, serás brisa y huracán.

Pero no olvides pactar con tus demonios, y a ellos les venderás parte de tu alma para que te vuelvan loco.
La locura te quitará el miedo a los demás, miedo a decir lo que piensas y a tomar cuando desees, pues debes tener malicia y astucia, deberás tener una parte ágil y dispuesta.
Y si eres capaz de sonreír y llorar sin que importe nada, estarás más cerca del corazón de alguien.

Una vez vestido de triumfo, decorado con la alegría y rociado con lágrimas de locura empezarás tu discurso.
Hablarás desde el corazón y con el corazón. Tus palabras serán vehículo de lo que amas y odias.
Y desde el amor estremecerás sus ojos, y desde el odio encogerás sus miedos.
Arropa al otro corazón pero crea en él un reto en tu caminar, que quiera caminar tu camino, que desee compartir tu andar.

Y cuando el reto esté servido, acaricia sus sueños con las plumas de tus alas.
Permítele volar cuando se te de la mano, permítele ser aire en las columnas de tu tierra.
Y entre la tierra y el aire tomarás sus dos manos y las pondrás junto a las tuyas, para que no vuele demasiado alto y pueda escapar, demostrando lo que quieres, demostrando lo que vales.

Culminarás con una dosis de ternura y abismo. El abismo de caerte en los ojos y la mirada, de perderte en las profundidades y mirar las estrellas gloriosas.
En el abismo de los ojos verás todo aquello que fuiste y serás, y en ese instante de quimera, besarás los labios de la esperanza de todo aquello que anhelas, rozarás la insana alegría, sentirás el estallido de tus sueños y caerá el maquillaje de tus fracasos.

Y todo perdido volarás junto a la otra persona a lomos de pájaros de futuro, tomarás su mano en el camino de tus promesas por cumplir, susurrarás las palabras de lo eterno de las dunas del desierto.
Harás de tu cuerpo el suyo, y del suyo tu razón.
Tu locura será la suya, tu amor será puro, tu odio será gratuito, tu vida una sonrisa, tu muerte una mueca.

El corazón ya habrás ganado si hiciste todo esto pero, como todo en esta vida, no será para siempre.
Y si deseas hacer eterna tu victoria, te desvelaré un siniestro y oscuro secreto.
Para hacer tuyo el corazón de alguien, llega a él y hazlo cielo en tierra y nube de suspiros y alegrías, y cuando sea todo tuyo, arráncalo de su lugar y llévate tus promesas con el aire y tu cuerpo con tus pasos. Todo lo que quedará será un vacío que, de alguna manera u otra, nadie más podrá llenar... Nunca.

diumenge, 10 de març de 2013

Cuentos de la Oscuridad: El corazón oscuro.



El amor es una hermosa luz que ilumina en los momentos más oscuros. Esta historia habla de un amor que sirvió de luz y sin querer condenó a un amante a la oscuridad.

Todo empezó como empiezan la mayoría de romances, un encuentro fortuito y una sonrisa casual. Él era apuesto y bello, ella era hermosa y muy joven, ambos eran luceros de un alba que parecía no extinguirse nunca. Y esos dos luceros se conocieron y se enamoraron...

Él la cortejó con bellas palabras y dulces momentos; ella le sedujo con sus ojos cristalinos y su alegría de vivir. Pasearon por mil calles y desfilaron su dulce aroma por cada una de sus sonrisas... Y en el momento más inoportuno, un momento que el Destino tejió caprichosamente, ella le miró a ojos y él besó sus labios. La infinitud y el amor se hicieron uno sólo y los dos corazones se fundieron en uno solo. Sin jurarlo se dieron amor eterno, fruto de las efímeras pasiones y las etéreas felicidades junto al otro.

Pasó el tiempo y su amor creció más y más. Ambos veían en el otro la luz que debían seguir: un motivo por el que despertar, un motivo por el que ser mejor cada día. Ella soñaba por las noche con él y susurraba su nombre entre los pliegues de sus sábanas... Él derramaba lágrimas de nostalgia cuando no la veía y corría como un niño hacia ella para fundirse en un abrazo que estremecía a las flores de la primavera.

Y al igual que el fuego que unió sus almas, fue otro fuego el que condenó su romance... Un incendio fortuito en la casa en la que vivían encerró a la muchacha en una habitación rodeada por el fuego. Él, al llegar corriendo y ver la escena, no dudó en lanzarse a las llamas y correr para salvar a su amada. Al llegar la cogió de la mano y la sacó de allí, pero la mala fortuna hizo que una viga quemada cayera encima de ella justo antes de la salida, arrebatando la vida de la joven y creando una noche en la que ninguna estrella pareció brillar...

Él, al ver a su amada muerta, enloqueció. La luz que había guiado sus sueños, el perfume de todas sus alegrías y el sentido de todos sus latidos se había marchado por un golpe de mala suerte. Y fue tal su llanto y su lamento que los árboles guardaron silencio y la Luna se enrojeció en el cielo de pena. Entre los llantos y lágrimas que caían en el rostro de su amada difunta, el muchacho llamó a la diosa de la Muerte y al dios del Abismo, jurando que haría lo que hiciera falta por volver a sentir aquella paz que sólo su sonrisa le daba.

Y fue tal su pena que la diosa Muerte y el señor del Abismo decidieron presentarse y ofrecerle un trato que así decía:

Entrega tu corazón al negro abismo y a tu amada te devolveremos. Sus labios volverán a ser tuyos, su sonrisa crecerá alegre en su rostro, sus ojos volverán a encender los tuyos...

Pero, debes saber ante todo, que si nos das tu corazón nada será igual para ti, nos pertenecerán tus ojos, tu nariz, tu lengua, tu piel y tus oídos, y serán las tinieblas las que adornen tu vida sin permiso, todo será duda y ausencia, todo será espinas y ramas secas...

Haremos que tus ojos sean bellos y puedan ver la belleza del mundo que te rodea... Te daremos una visión que te permitirá ver el sentido y la hermosura del mundo al que perteneces...

Pero haremos que las fragancias y las brisas sean nauseabundas procesiones de muertos y olvido...

Que la comida sea ceniza en tu boca y la bebida ácido en tus entrañas...

Que las caricias sean miles de ortigas rozando tu piel y el dolor sea tu constante vivir...

Y que todo aquello que oigas sean lamentos y tristezas, dolores y gemidos, llantos y suspiros...

Si nos entregas tu corazón, haremos nuestro todo lo tuyo. Tus días serán de tormento y negrura, tu universo perderá sus estrellas y toda luz se te apagará...
Simplemente, oscuridad.

Al oír estas palabras y desesperado por recuperar a su amada, el joven aceptó el pacto con la diosa Muerte y el dios del Abismo. Su corazón apagó toda luz y las llamas de toda pasión se extinguieron en su interior. Miles de tormentos invadieron la mente del joven y el brillo desapareció de su mirada, una amargura y tristeza desfilaron por sus labios mientras que el odio se hizo sitio en su mente... Pero, mientras tanto, ella abrió los ojos y recuperó el aliento. Nada más abrir los ojos, sonrió y abrazó a su amado desesperada por lo que había visto al otro lado y saber que volvía a estar con la luz de su amor. Lo que ella no sabía era el precio que él había pagado por su vida.

Y así empezó una vida de tormento que acabó en tragedia. Ella había vuelto pero él ya no era el mismo.   El mundo era amargo a pesar de que su amada estuviera a su lado, todo era gris e incompleto, un puzzle  al que le faltaban las piezas más importantes... Ella vio que él amargó su carácter, que aquella luz que le daba calor se había esfumado sin motivo aparente y que el calor de sus abrazos ya no era el mismo. El vacío se había apoderado de aquel romance, ella sufría por el frío, él era sólo una quimera de lo que llegó a ser antes de ser oscuro...

El único consuelo que al pobre amante le quedaba era ver a su amada con vida. En sus tormentos y tristezas oraba a los dioses para que volver a ver a su querida le diese ese fugaz momento de alegría que rápidamente se esfumaba. Aún así, y a pesar de que la oscuridad había invadido toda su alma, aquel momento de saber que ella estaba bien valía toda la pena que él sufría... Su amor era más fuerte que su dolor y siguió adelante.

Pero a pesar de seguir adelante las cosas no hicieron más que empeorar. Él empezó a ponerse celoso y a  desconfiar de todo aquello que pensaba que podría arrebatarle a su amada de sus brazos. Le prohibió que hiciese cientos de cosas y ella protestaba, pero el odio y la tristeza fruto de la oscuridad impedían ver la realidad al pobre chico. Él poco a poco se volvió un ser odioso que ya apenas nadie reconocía por la calle. Su cuerpo se degradó y su mente fue enloqueciendo hasta hacerle perder el norte muchas veces.

Por todas esas razones ella entristeció hasta niveles insospechados. La tristeza hizo que, desesperada, ella buscara el consuelo y el calor en alguien para ver si podía ver algo de luz en todo aquello. Un joven apuesto que vio la debilidad de la joven quiso aprovecharse de la situación y sedujo a la pobre infeliz... Y en el momento en que empezaron a fundir sus cuerpos desnudos él apareció descubriendo lo que su amada había hecho. Ella lloró al ver que había sido descubierta y rogó su perdón, el amor la había vuelto infeliz y apagada. A pesar de sus lamentos, él no pudo ser sensato...

Al ver la escena, el joven se lanzó a por el chico y lo golpeó hasta dejarlo inconsciente en el suelo, para luego ahogarlo con sus propias manos y ver como la vida desaparecía de su rostro. La chica gritó desconsolada y tiritaba de miedo en el suelo sabiendo que la próxima en morir sería ella. Él se le acercó y ella salió corriendo de la habitación. Él la persiguió y cuando salió de la habitación vio como ella saltaba al vacío por el balcón. Su cuerpo se abandonaba a la ligereza del aire cayendo a un frío suelo que recogió el cadáver bello de la muchacha. Todo había perdido su sentido...

Y ante esa tragedia él decidió quitarse la vida saltando por ese mismo balcón, pero al llegar al suelo vio que su cuerpo había fallecido, pero que su tormento continuó y su alma fue una pesada carga que paseaba sin descanso en busca de la luz del amor que nunca volvió a ver...

Ella murió y descendió al Inframundo del que no se le permitía volver, pero él se quedó cumpliendo un tormento y vagando por las calles que un día fueron las más hermosas del mundo, y no porque así fuese en realidad, sino porque eran paseos junto a ella. La luz que vio su mundo y que nunca más regresó a su lado.